APRENDIZAJE BASADO EN PROYECTOS (ABP)
EXPERIENCIA UNIVERSITARIA
POR:
Daniela Soto Baena
Jorge Iván Díez Lopera
Dentro
del ambiente universitario hemos experimentado modelos de aprendizaje que raras
veces se enfocan en lo que realmente necesita un estudiante: aprender.
Muchos
de ellos se hayan enfocados en la transmisión de una idea por parte del
profesor a sus alumnos, siendo este simple canal de comunicación un erróneo
medio para adquirir los conocimientos y realmente ser retador cognitivamente.
El
modelo de Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP) incita al estudiante a
investigar, modelar, planear y evaluar soluciones prácticas a problemas
complejos. Esto se convierte en una tarea que despierta el interés de nosotros
como estudiantes, llevándonos a los extramuros de un salón donde se dictan las clases
cotidianas.
El
modelo ABP es y ha sido retador dentro de nuestro vivir académico. Hemos debido
enfrentarnos a problemas con los que aún no hemos tenido un encuentro directo
en nuestro quehacer profesional pero que muy seguramente lo serán cuando llegue
el momento.
A
partir de allí, y de las soluciones que se requieren, hemos tenido que
desarrollar habilidades de orden superior que nos ponen en el rol de un
investigador. En este rol hemos auto-aprendido nuevas metodologías, nuevas
competencias que han sido necesarias a la hora de afrontar determinada
problemática. Para poner ejemplos claros, podríamos hablar del desarrollo de
programas computacionales u hojas de cálculo que den solución a un caso
indeterminado mediante análisis directo o que, en caso de poderse dar de esta
manera, sea demasiado engorroso para llevarlo a feliz término, por lo que las
herramientas tecnológicas han sido de enorme utilidad y han favorecido nuestro
desempeño para encontrar la vía más adecuada para estos problemas.
No
sólo en el campo propio de la programación lógica hemos debido hacer uso de las
TIC, también para la investigación de antecesores y vertientes (Estados del
arte) en proyectos anteriores al que actualmente debemos ejecutar (Proyecto 1).
Allí las máquinas de laboratorio han jugado un papel trascendental,
permitiéndonos encontrar falencias y/o fortalezas del producto final, además
que el contacto con este ambiente universitario tan ajeno para muchos ha
potenciado nuestro adquirir práctico, apoyados siempre de un laboratorista y un
profesor que sirven de guías que, si bien están al margen, propician el
aprendizaje a través de las enseñanzas cuando se cometen errores y del apoyo en
el desarrollo que se van llevando bajo buenas condiciones.
Todos
y cada uno de los proyectos emprendidos han sido cuidadosamente evaluados en
cada una de sus etapas, tratando de pulir al máximo sus “aristas” de modo tal
que la interacción con el usuario final sea totalmente suave y placentera. Un
cronograma bien detallado ha servido de baranda para evitar el desviamiento de
los integrantes hacia objetivos que se aparten totalmente de los objetivos
iniciales. Allí se plasmaron logros y fracasos que permitieron aprender de cada
uno un importante aspecto que sirvió definitivamente en la culminación de los
proyectos.
Es
así como el ABP nos ha sido de gran utilidad dentro de nuestro quehacer
académico en la Universidad EAFIT. Generando en cada problema un reto que nos
pone a buscar bajo todos los conocimientos previos adquiridos y conlleva a
impulsar la co-creación de habilidades de orden superior que, de no ser por
este modelo de aprendizaje, no sería posible adquirir, ya que se desvincula
totalmente del modelo actual de la academia y permite que como estudiantes nos
empapemos y sea partícipes y protagonistas de nuestra propia educación.
No hay comentarios:
Publicar un comentario