lunes, 4 de febrero de 2013

APRENDIZAJE BASADO EN PROYECTOS (ABP) EXPERIENCIA UNIVERSITARIA


APRENDIZAJE BASADO EN PROYECTOS (ABP)

EXPERIENCIA UNIVERSITARIA


POR:

Daniela Soto Baena

Jorge Iván Díez Lopera

 


Dentro del ambiente universitario hemos experimentado modelos de aprendizaje que raras veces se enfocan en lo que realmente necesita un estudiante: aprender.
Muchos de ellos se hayan enfocados en la transmisión de una idea por parte del profesor a sus alumnos, siendo este simple canal de comunicación un erróneo medio para adquirir los conocimientos y realmente ser retador cognitivamente.
El modelo de Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP) incita al estudiante a investigar, modelar, planear y evaluar soluciones prácticas a problemas complejos. Esto se convierte en una tarea que despierta el interés de nosotros como estudiantes, llevándonos a los extramuros de un salón donde se dictan las clases cotidianas.

El modelo ABP es y ha sido retador dentro de nuestro vivir académico. Hemos debido enfrentarnos a problemas con los que aún no hemos tenido un encuentro directo en nuestro quehacer profesional pero que muy seguramente lo serán cuando llegue el momento.

A partir de allí, y de las soluciones que se requieren, hemos tenido que desarrollar habilidades de orden superior que nos ponen en el rol de un investigador. En este rol hemos auto-aprendido nuevas metodologías, nuevas competencias que han sido necesarias a la hora de afrontar determinada problemática. Para poner ejemplos claros, podríamos hablar del desarrollo de programas computacionales u hojas de cálculo que den solución a un caso indeterminado mediante análisis directo o que, en caso de poderse dar de esta manera, sea demasiado engorroso para llevarlo a feliz término, por lo que las herramientas tecnológicas han sido de enorme utilidad y han favorecido nuestro desempeño para encontrar la vía más adecuada para estos problemas.

No sólo en el campo propio de la programación lógica hemos debido hacer uso de las TIC, también para la investigación de antecesores y vertientes (Estados del arte) en proyectos anteriores al que actualmente debemos ejecutar (Proyecto 1). Allí las máquinas de laboratorio han jugado un papel trascendental, permitiéndonos encontrar falencias y/o fortalezas del producto final, además que el contacto con este ambiente universitario tan ajeno para muchos ha potenciado nuestro adquirir práctico, apoyados siempre de un laboratorista y un profesor que sirven de guías que, si bien están al margen, propician el aprendizaje a través de las enseñanzas cuando se cometen errores y del apoyo en el desarrollo que se van llevando bajo buenas condiciones.

Todos y cada uno de los proyectos emprendidos han sido cuidadosamente evaluados en cada una de sus etapas, tratando de pulir al máximo sus “aristas” de modo tal que la interacción con el usuario final sea totalmente suave y placentera. Un cronograma bien detallado ha servido de baranda para evitar el desviamiento de los integrantes hacia objetivos que se aparten totalmente de los objetivos iniciales. Allí se plasmaron logros y fracasos que permitieron aprender de cada uno un importante aspecto que sirvió definitivamente en la culminación de los proyectos.

Es así como el ABP nos ha sido de gran utilidad dentro de nuestro quehacer académico en la Universidad EAFIT. Generando en cada problema un reto que nos pone a buscar bajo todos los conocimientos previos adquiridos y conlleva a impulsar la co-creación de habilidades de orden superior que, de no ser por este modelo de aprendizaje, no sería posible adquirir, ya que se desvincula totalmente del modelo actual de la academia y permite que como estudiantes nos empapemos y sea partícipes y protagonistas de nuestra propia educación.

No hay comentarios:

Publicar un comentario